El Depornauta

sábado, 19 de abril de 2008

A brillar mi amor


El Indio Solari volvió a los escenarios en Jesús María presentando su ultimo trabajo Porco Rex.Se estima que más de 50.000 almas estuvieron el sábado pasado en el anfiteatro de Jesús maría acompañando al Indio.

Después de haber hecho en 2005 dos recitales en la ciudad de la plata y uno en uruguay con su primer disco solista("El tesoro de los inocentes") el querido Indio Solari regreso a la provincia cordobesa con su gran repertorio de canciones.

Gente de todas partes del país de juntaron muy temprano en las afueras del anfiteatro para encontrarse con viejas amigos antes del comienzo del recital de uno de los más convocantes del rock nacional.

Pasadas las nueve y veinte de la noche, las luces del Anfiteatro “José Hernández” se apagaron y una música al mejor estilo superhéroe sirvió de introducción para el Indio y su banda, Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado darán paso al riff de “Pedía siempre temas en la radio".

El recital tuvo canciones de su primer disco solista,de Porco Rex y como no podía faltar los temas clásicos de los Redonditos de Ricota.

En el final del recital se armo el clásico pogo mas grande del mundo con el tema "ji ji ji",el Indio dio indicios de su próximo recital que sera el 5 de julio en Tandil.


1. Pedia siempre temas en la radio

2. Ramas desnudas

3. Martinis y Tafiroles

4. La hija el fletero

5. Tarea Fina

6. Mientras tanto el sol se muere

7. Porco Rex

8. Bebamos de las copas más lindas

9. Un ángel para tu soledad

10. Nike es la cultura (interrumpida)

11. Sopa de letras (para el pibe delete)

12. Te estás quedando sin balas de plata

13. Ella debe estar tan linda

14. Me matan limón

15. Pabellón séptimo (Relato de Horacio)

16. El pibe de los astilleros

17. Tatuaje18. Porqué será que no me quiere Dios

19. Tomasito podés oirme, Tomasito podés verme

20. Nueva Roma21. Juguetes Perdidos

22. El infierno está encantador

23. Flight 956

24. Ji Ji Ji

sábado, 12 de abril de 2008

Indio en Jesús María


La ciudad de Jesús María vivirá hoy algo parecido a un sismo: en el anfiteatro José Hernández actúa Indio Solari. Sus fans cuentan por qué lo siguen adonde vaya.


Barbas candado, piercings, tatuajes, remeras ilustradas, zapatillas tipo básquet, sobretodos, collares y colgantes, y extraños cortes de cabello son algunos de los signos que diferencian a quienes ya alteraron la tranquilidad de Jesús María y que esperan por el show de Indio Solari, esta noche en el anfiteatro José Hernández, el mismo espacio del Festival de Doma y Folklore.


Cuando un artista sustituye su nombre por el apodo Indio, subyace en el cronista la tentación facilista de buscar un sustantivo colectivo que defina a sus seguidores. ¿Malón? ¿Tribu? ¿Indiada? Probablemente ninguno defina a los miles de jóvenes y no tanto que esperan la presentación de Porco Rex, el segundo trabajo solista del ex vocalista de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.


Más difícil aún es intentar explicar el porqué de semejante movilización –muchos hacen más de mil kilómetros para estar en el show–, qué los trae a estas tierras, y qué les atrae del, sin dudas, magnético artista.


Alejandro Iriarte marca el ritmo con un pequeño tambor en el semáforo de acceso al centro, mientras sus compañeros hacen malabares y extienden la mano en busca de la moneda que les recompense la habilidad y les permita tomar y comer algo. "Al Indio lo seguimos a todos lados y venimos de miles de kilómetros para el recital tan esperado. El tipo tiene una clase de letras que interpreta mucho a los que viven en la calle, a los que están perdidos en la droga y el alcohol, y que tiene muchos mensajes subliminales. Es un capo", explica.


Nombre y apellido no da, aclara el "Ruso", antes de explicar que sólo brinda esa información a la Policía: "Estoy viniendo de Jujuy donde vive mi hijo, venía bajando y en las Termas me enteré que tocaba el Indio y seguí bajando. Me gusta el rock, loco. Tengo 39 años y digo con orgullo que de los pibes más chicos aprendo un montón".


El "Ruso" exhibe orgulloso tres tatuajes sobre el brazo izquierdo dedicado a sus músicos de cabecera, los Rolling Stones, y relata que desde el martes vienen durmiendo en el alero de unos baños públicos que hay frente a la plaza San Martín.


Ambiente. El sonido del show de esta noche ha venido sonando muy fuerte durante la siesta. El hecho irritó a los conservadores vecinos de esta ciudad tan afectos a esa particular costumbre de apoyar la cabeza en la almohada después de las 14 y por espacio de al menos dos horas.


Mientras Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado hacían la prueba de sonido, en la tarde del jueves, los ricoteros bailaron al compás de clásicos de la banda como Me matan Limón, Ji ji ji, Nueva Roma, Ella debe estar tan linda y Un ángel para tu soledad, entre otros. Ése fue el momento en que los fanáticos se pegaron a las rejas del anfiteatro para estar bien cerca de la música.


De los colectivos comenzó a bajar público de toda clase. Desde aquellos que venían con buenas mochilas, carpas, y vestuario impecable, hasta aquellos que llegaban con los bártulos cargados de recuerdos como gorras, remeras, y otros objetos donde está estampada la fecha y el lugar del encuentro.


Muchos sólo podrán ingresar al anfiteatro si logran juntar el dinero de la entrada. Por eso, se los ve trenzando collares, colgantes, o trabajando para hacer carteritas de tela, pulseras, o aritos. A medida que se acerca la hora de comprar el ticket, el precio de esas artesanías se devalúa, un extraño fenómeno inverso al del resto del país donde las cosas suben.


Germán, alias "Pelado", se define como de los incondicionales porque llegó desde Desamparados, San Juan, con otros amigos y después de Jesús María seguirá el itinerario de Solari donde vaya. "Estoy con la 67 y le estoy haciendo el aguante al Indio. La previa es lo que todos esperamos antes del show. Después nos vamos a Salta donde el Indio también va a jugar", e interrumpe bruscamente su explicación para pedir "una moneda para el vino" mientras sus compañeros lloran de risa por la ocurrencia.


Pero el rafaelino Hugo Castillo refiere el encuentro por el intercambio de afectos: "Es un punto de encuentro con la gente que uno conoce de otras provincias con la que somos una familia, digamos. Nos conectamos por correo a través de Internet y los que estuvimos en Jesús María sabemos que es un lugar muy bonito para eso". Y añade: "Hacemos un poco de todo –malabares, artesanías– y sobre todo hacemos sonreír a la gente porque la sonrisa es lo que menos cuesta. Por la entrada no nos hacemos mucho problema. No importa porque eso siempre sale, aunque hay que tener la plata para comprarla".


Podría decirse, tras otras experiencias anteriores, que Jesús María aprendió a mirar con otra óptica la presencia de estos muchachos y muchachas y, sobre todo, a entender que la ciudad puede ser la capital del rock aunque sea sólo por un día.

Diario La Voz

miércoles, 2 de abril de 2008